martes, 9 de noviembre de 2010

Televisión, Violencia y adolescentes.

La llegada de la televisión supuso una ventana que se abría a mundo exterior; la televisión te informaba de todo lo sucedido en el mundo y te transmitía diversión, pero ay gente que no sabe utilizarla adecuadamente como los niños y los adolescentes.
Los niños observan la televisión como si fuera algo real. Empiezan a creer que lo que se muestra es la realidad y ahí que imitarla; imitan a los personajes y a sus actitudes y eso puede afectarlos.
Además de que el uso abusivo de la televisión no fomenta la capacidad de pensar, también surgen problemas de mala alimentación y sedentarismo.
La televisión no debe suplantar a la familia, mucha gente la usa para llenar el vacío y lo que deberían de hacer es mantener más conversaciones con sus hijos. Cuando se hace este uso de la televisión es porque ya hay problemas en las relaciones familiares.
También cuando un adolescente se adiciona a un programa, se desprecia la lectura, disminuye el rendimiento escolar, se desarrollan enfermedades y abandono de deporte.
Mucha gente echa la culpa a la televisión del comportamiento y los hábitos de su hijo, y en realidad la televisión solo influye un 20% en los comportamientos, las actitudes y los hábitos.
La publicidad nos enseña lo que no es. Muchos niños empiezan a beber alcohol o a fumar ya que en los anuncios asocian esos productos a la diversión.
Después de preguntar a varios niños que harían si se les rompiera el televisor, la mitad han respondido que irían a casa de un vecino, un amigo…, otra parte ha dicho que la llevaría a arreglar y la otra que se iría a jugar.





Carla Barberà Martínez

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